29 nov. 2013

"Justamente ahora irrumpes en mi vida, con tu cuerpo exacto y ojos de asesina. Tarde como siempre, nos llega la fortuna. Tu ibas con el, yo iba con ella, jugando a ser felices por desesperados, por no aguardar los sueños, por miedo a quedar solos pero llegamos tarde. Te vi y me viste, nos reconocimos enseguida pero tarde. Maldita sea la hora que encontré lo que soñé, tarde. Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte, tanto inventarte, tanto buscarte por las calles como un loco sin encontrarte y ahí va uno de tonto; por desesperado, confundiendo amor con compañía. y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja te hace escoger con la cabeza lo que es del corazón. Y no tengo nada contra ellos, la rabia es contra el tiempo por ponerte junto a mi, tarde.  
Ganas de huir, de no verte ni la sombra, de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla, que nunca apareciste, que nunca has existido. Ganas de besarte, de coincidir contigo, de acercarme un poco, y amarrarte en un abrazo, de mirarte a los ojos y decirte bienvenida. Pero llegamos tarde. te vi y me viste, nos reconocimos en seguida pero tarde. Quizás en otras vidas, quizás en otras muertes. Que ganas de rozarte, que ganas de tocarte, de acercarme a ti y golpearte con un beso, de fugarnos para siempre, sin daños a terceros."

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